martes, 13 de octubre de 2009
viernes, 17 de julio de 2009
El ocaso del taller del relojero (¿?)
Tal vez dentro de 500 años algún estudiante se preguntará a qué se dedicaban los hombres y las mujeres de finales del segundo milenio. La respuesta será sin duda muy compleja,pero de algo estoy seguro: ya no habrá quien se dedique a ejercer la ciencia y el arte de la relojería, esa“dulce tarea de desnudar y reparar las pequeñas máquinas del tiempo”.
Tradicionalmente, el futuro relojero adquiría sus primeros conocimientos como aprendiz en el taller de un relojero reconocido, o bien acudía a una escuela de artes y oficios. Si llegaba a “graduarse” en algún plantel, se mostraba muy celoso de sus conocimientos, trabajaba solo y consideraba cualquier visita a su taller una intromisión.
El oficio de relojero reparador data de hace más de 500 años. Antaño, quien lo ejercía, cuidaba que los relojes mecánicos cumplieran su cometido: dar constancia del paso del tiempo. Era una difícil tarea, pues los relojes mecánicos más sencillos tienen 60 piezas, mientras que los de gran complicación, es decir, los que además de la hora y el calendario en una misma carátula nos informan acerca de las fases de la luna, el calendario perpetuo, la repetición de minutos, la reserva de marcha, etcétera, llegan a tener hasta 1.250 piezas. Toda una vida de estudio y dedicación no es suficiente para conocer los secretos de tan noble oficio.
Hoy en día el relojero debe tener conocimientos de micromecánica de precisión y de electrónica,ya que el 98% de los relojes que se fabrican son de cuarzo. En la actualidad hay tres tipos de relojero: el que busca estar al día con las nuevas tecnologías; el tradicional, dedicado a reparar únicamente relojes mecánicos, y el seudorrelojero, quien por haber tomado un curso de 30 horas se considera un experto y que, en última instancia, sólo es un cambiapilas.
El colapso
No sólo los relojes mecánicos pequeños están desapareciendo. También lo están los relojes monumentales, verdaderas joyas urbanas, porque requieren un mantenimiento que, cuando menos en México, no se les da “por falta de presupuesto”.
Cuando México ingresó al GATT, hace poco más de unadécada, abrió sus puertas a los productos de importación, legales y de contrabando. Elmercado pronto se saturó con relojes desechables, lo que ocasionó el colapso de la industria relojera mexicana.
Ante la imposibilidad de competir con los países de Oriente, sobre todo con los Tigres Asiáticos, muchas joyerías y relojerías optaron por desaparecer. La Esmeralda, El Aderezo, Joyerías Gallegos y La Princesa, sólo por mencionar algunas de la Ciudad de México, cerraron sus puertas a causa de la inestabilidad económica y de la falta de seguridad. Por otra parte, el ciudadano común prefiere tener un reloj de cuarzo, que no requiere mantenimiento y que es fácilmente substituible en caso de pérdida o robo. Sólo un grupo reducido de personas con recursos suficientes considera una buena inversión adquirir un reloj fino Rolex, Cartier, Patek Philippe, Gucci, Tag,Audemars Piaget, entre otros.
En México, el CETIS (Centro de Estudios Tecnológicos y de Servicios) número 8 imparte cursos de técnico en relojería gracias a un convenio firmado por la SEP y la industria relojera suiza.
Los relojes son como las personas. En los mecánicos, el volante o péndulo es el equivalente de los latidos del corazón; sin embargo, los relojes de cuarzo han sustituido el familiar tic-tac por un lenguaje de vibraciones, que no obstante ser imperceptibles tambien dan constancia del paso del tiempo.
Gracias a la tecnología, los relojes de más reciente fabricación no necesitan mantenimiento ni cambio de pilas. Cada día, miles de relojes, tal vez millones, son armados por robots. De ahí su bajo costo –se puede adquirir un reloj en cualquier parte del mundo por el equivalente de 50 centavos de dólar–. Esta situación crea un nuevo problema: el desempleo de los trabajadores de la industria relojera, que de pronto se vieron desplazados por la robótica y la cibernética.
A pesar de los avances tecnológicos, el tiempo sigue siendo un enigma. Egipcios, chinos, asirios, mayas y griegos lograron medirlo, pero no definirlo. Desde sus inicios, el hombre ha contemplado la salida y la puesta del sol y las fases de la luna; ha conocido épocas de calor, de lluvia y de frío; ha observado los brotes de las plantas y la caída de las hojas de los árboles; ha diferenciado las estaciones del año, dando con ello un gran paso: la agricultura. Grandes sabios, como Newton y Descartes, han tratado inútilmente de definirlo. Para Einstein el tiempo es relativo, es“sólo lo que marcan las manecillas del reloj”.
El enigma del tiempo es un reto. Está presente sin ocupar un espacio, podemos medirlo con exactitud,pero no verlo, ni tocarlo. Motivo de confusión y de fascinación, el tiempo convierte a los físicos en filósofos y se mantiene ajeno al poder de destrucción y de manipulación del hombre. La desaparición de los relojeros es un hecho; sin embargo, la pasión por los relojes persistirá mientras la vida del hombre esté regida por las leyes del tiempo.
Fuente: México en el Tiempo No. 36 mayo / junio 2000
Magnifico trabajo de reconstrucción de reloj de bolsillo
Calibre Seiko desmontado para su mantenimiento

Limpieza de caja, brazalete y movimiento
Instalación de un nuevo muelle (mainspring)
Instalación de partes adicionales en caso de que fuera necesario reemplazar alguna pieza
Ajuste del sincronismo del movimiento con máquina digital
Sellado de esfera y corona
Reemplazo de tornillos
Nuevas barras de muelles (solo si se requiere)
Puesta en hora y seguimiento durante un periodo de 24-48 horas
viernes, 3 de julio de 2009
Escuela de relojería de Gabriel Lobato
HISTORIA
Esta escuela taller fundada en 1987, fue pionera desde la iniciativa privada en la enseñanza del oficio relojero en Madrid.
SITUACIÓN
La Escuela Taller, a pesar de haber estado en dos emplazamientos diferentes siempre se ha encontrado en la misma zona centro de Madrid. Esta localización es idónea para la enseñanza y practica del oficio, ya que es la zona donde se encuentra centralizada la actividad del gremio.
La gran mayoría de almacenes de fornituras y servicios técnicos de marcas especificas se encuentran en la zona centro, de manera que en la escuela es posible enseñar el oficio con todas sus consecuencias (petición y cambio de piezas especificas, consultas con servicios técnicos…), todo esto de una forma rápida y sencilla
La escuela se creó por el propietario y profesor Gabriel Lobato, procedente de familia relojera y el cual se mantiene en el oficio desde 1977.

