Los miembros de la patrulla de la Benemérita comprobaron que el contenido de las cajas no era otro que un considerable número de relojes, de las marcas Rolex, Breitling, Cartier y otras consideradas como primeras marcas, que si bien daban apariencia de auténticos, tras su reconocimiento superficial, resultaron ser aparentemente falsificados.
Una vez analizada la situación se pudo saber que el número de relojes intervenidos ascendía a 71. Los miembros de la Guardia Civil, por tanto, detuvieron a la persona que ejercía la venta, como supuesto autor de un delito contra la propiedad industrial, tipificado en el vigente Código Penal español.
Libertad con cargos
También, a raíz de la información facilitada en el día de ayer por la Comandancia de la Guardia civil se han conocido más detalles sobre la identidad del presunto autor del delito.